La llovizna tapiza la calle con espejos
que mis ojos relamen, tan ávidos de cielo.
El pensamiento frena cuando los grillos cantan
al presente que moja sin apuro.
Se frena un poco y sigue luego, al paso, al trote y al galope,
como el caballo imaginario de mis juegos.
Se enreda en el arcón de las organzas, atraviesa los velos.
Un caballo real claquea en el asfalto,
serpientes de metal anidan dentro
y el perímetro blanco y voluptuoso
de una piel que no cesa de rodearme.
Lils, 21/1/12
que mis ojos relamen, tan ávidos de cielo.
El pensamiento frena cuando los grillos cantan
al presente que moja sin apuro.
Se frena un poco y sigue luego, al paso, al trote y al galope,
como el caballo imaginario de mis juegos.
Se enreda en el arcón de las organzas, atraviesa los velos.
Un caballo real claquea en el asfalto,
serpientes de metal anidan dentro
y el perímetro blanco y voluptuoso
de una piel que no cesa de rodearme.
Lils, 21/1/12
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bello....
ResponderSuprimirBella...
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